mi ojo persigue soles como quien perseguía oro

Maite Redondo Gaztelu

mi ojo persigue soles como quien perseguía oro es la instalación y forma expandida de la película de cerca, de lejos el sol. Volviendo a unas imágenes grabadas hace doce años en el Sudeste Asiático, la película reflexiona con las imágenes y el acto de producirlas cuestionando desde dónde están hechas y quién las realiza.

La propuesta expositiva desarticula la continuidad cinematográfica tradicional desplazándola hacia una experiencia más espacial y fragmentada. Invita a recorrer el espacio no solo con la mirada, sino involucrando a todo el cuerpo. Propone adentrarse, alejarse, acercarse, adaptarse, torcerse.

Se expande también hacia lo lumínico, donde la imagen deja de ser solo imagen y se vuelve un haz de luz incidente, alcanzando y atravesando el cuerpo.

Parte de una búsqueda, de una fascinación por el astro brillante que empuja a mirar y, al mismo tiempo, evidencia la imposibilidad de hacerlo sin ser afectadx. Una experiencia donde ver implica, inevitablemente, no poder ver del todo.