Formation and Deformation of Oralities

Matthias Malefond

En el marco de la residencia, Matthias Malefond desarrollará un proyecto de investigación y creación que se materializará en una instalación sonora y plástica, concebida para abordar las tradiciones como huellas y narraciones en transformación, más que como herencias fijadas en el tiempo.

La propuesta se articula a partir de la composición de varias piezas sonoras basadas en los motivos y las estructuras de los cantos tradicionales vascos, así como de la posible fabricación de una zanfona a partir de materiales locales. Mediante la exploración de los microintervalos y los modos característicos de estos cantos, el proyecto busca establecer un diálogo entre la tradición y la música contemporánea.

El proyecto se completará con un dispositivo espacial que integra sonido y proyecciones de planos realizados durante la residencia, transformando el espacio en un entorno de resonancias de carácter archivístico. A través de esta instalación, se buscará hacer visibles las huellas invisibles de la memoria colectiva.

El enfoque del proyecto se basa en una práctica vinculada al contexto natural, social y material en el que se desarrolla, abierta al encuentro y a la experimentación. La residencia se concibe así como una oportunidad para tejer diálogos entre territorios y materializar esos vínculos a través de la creación artística.


Matthias Malefond

Nacido en 2001, en el entorno rural de la región de Limousin (Francia), donde su experiencia cotidiana le permitió desarrollar un interés temprano por los gestos rurales que lo rodeaban. Posteriormente se trasladó a Burdeos, donde cursó cinco años de estudios en la Escuela de Bellas Artes, un periodo clave para tomar distancia crítica respecto a los mismos y afinar su mirada sobre los objetos articulan su práctica artística. Su trabajo se sitúa en el cruce entre la instalación, el sonido y la escultura, entendida como un diálogo entre espacios, superficies y materiales. A través del contacto físico con la materia, su práctica explora las cualidades sonoras de la escultura, atendiendo al desgaste, la densidad y el grano como portadores de memoria. Su práctica artística se interesa por las huellas, las trazas, los restos, las tradiciones culturales y orales, y el sonido, con un interés sostenido por aquello que persiste y se transforma con el tiempo. La música ocupa un lugar central en su práctica, entendida como un lenguaje sin fronteras, cuya incorporación ha transformado su metodología y su aproximación a la escultura.