Umbral, el resto

David Ruiz Moreno

Esta puerta no nació con la lona. Ya respiraba en los silencios heredados, en las grietas que abrieron las heridas. No separa un dentro de un afuera: tiembla, se pliega, se niega a convertirse en frontera. La fantasía es respiración, el deseo y la imaginación es el truco sucio para seguir vivas, juntas y revueltas. Nunca quise ser una puerta blindada; la dureza nos mata, son los poros los que nos llevan unas hacia otras. Los fanzines le roban el protagonismo al yo para inventar un nosotras donde la intimidad se vuelve contagio. Esta pieza habita las grietas, porque es por ellas por donde entran la luz, los monstruos y el mundo que todavía está por nacer.

Nunca quise convertirme en una puerta cerrada. Esta pieza habla del cansancio de custodiar ciertos relatos en soledad y del deseo obstinado de dejar entreabiertas aquellas grietas por las que, a veces, también entra la luz.