Si un muro se rompe, una flor lo sostiene

Andrea Mosquera Guerrero

La práctica de Andrea Mosquera (Galicia, 1994) se sitúa en varios procesos de investigación.

Desde diversas disciplinas, Andrea se aproxima de forma intuitiva al concepto de habitar y deshabitar, la huella del ser humano sobre su entorno y las relaciones, tanto personales como impersonales, que surgen en los espacios que transitamos. Reflexiona, asimismo, sobre el paso del tiempo y su influencia en nuestras interacciones.
Concibe el cuerpo como un territorio en constante cambio que interroga su origen y busca reconectar con su esencia más natural. Su investigación propone nuevas formas de habitar, poniendo en valor la interconexión humana, la flexibilidad de los vínculos y la fluidez que surge del contacto y la interacción.

En si un muro se rompe, una flor lo sostiene, la caricia y la tensión están presentes en todo momento. Materiales de distinta naturaleza conviven, se aproximan el uno al otro y se sostienen. Sostener es un ejercicio en el que un cuerpo se acerca a otro desde la ternura, desde el amor. En este acontecimiento, los afectos están presentes como acto de cuidado, de sosiego.