Si me disuelvo, ¿alguien notará el hueco?

Lucrecia Maya

Este proyecto nace desde una pregunta que me atraviesa, 
una pregunta que no busca respuesta, sino eco:

¿Qué pasa cuando un cuerpx desea desaparecer? 
¿Cómo se habita ese borde entre el deseo de vivir y el de morir?

Trabajo desde la noción de cuerpx vulnerable, 
no como sinónimo de debilidad, 
sino como estado de transición, de apertura, de ruptura. 

Me interesa especialmente ese momento posterior a una transformación 
—como una muda— 
en el que el cuerpx ya dejó de ser algo,
pero aún no es otra cosa. 

Un territorio liminal, ambiguo, 
donde las formas no están definidas.
No me interesa representar una narrativa cerrada, 
sino abrir un espacio de percepción y de presencia 
para los cuerpxs que habitan estados intermedios, inciertos, discontinuos; 
para las cicatrices que migran, 
para el rastro que deja una ausencia, 
para el hueco que no siempre se nombra, 
pero que persiste.
Este proyecto no busca dar respuestas. 
Es una invocación, una escucha, una grieta. 

Una manera de acercarme —con respeto y cuidado— 
a otrxs cuerpxs que mutan, se fragmentan, se disuelven; 
a otrxs cuerpxs que han habitado el borde, la disolución, la pregunta.