No me interesa hacer cuadros, me interesa pintar como modo de hacer. Hacer a través de la propia práctica, desde un lugar de apertura y búsqueda consciente. Hacer también es pensar. Pensar en cuestiones como dimensión-profundidad, la relación de la mente con el espacio o el misterio entendido como aquello que contiene lo indecible. Hacer también es investigar y esto para mí es como un método de trabajo. Investigar las posibilidades del lenguaje pictórico y las propiedades de la propia pintura. Cuando pinto no estoy buscando una solución final ni la creación de una imagen en concreto. Mi interés se centra en la expresividad y en la experiencia estética. Trabajar con la atención expandida, atento simultáneamente a eso que pasa fuera de eso a lo que estoy mirando. Como estar pintando continuamente el mismo “cuadro” pero en diferentes fragmentos que aunque terminan funcionando de manera autónoma y podrían ser piezas terminadas, son como pequeñas partes de un todo en movimiento. Variaciones sobre un mismo“tema” como centro de trabajo. Que mi práctica esté estrechamente vinculada a la investigación del lenguaje pictórico me lleva a pintar y a conocer los elementos que hacen que pintar pueda ocurrir. Me lleva también a reconocer y rendirme a los límites del propio lenguaje. Los límites de la pintura condicionan la pintura en sí misma. 

Gabriel Coca

Gabriel Coca Pamplona, 1989 Actualmente reside y trabaja en San Sebastián, donde desarrolla su investigación pictórica y elabora la tesis doctoral entorno a la pintura abstracta. Máster en pintura por la UPV/EHU de Leioa en 2016. Graduado en Arte y Diseño por la Escola Massana de Barcelona en 2013. Durante los años 2013 y 2014 fue residente en Arteleku. Ha realizado varias exposiciones, tanto colectivas como individuales, en ciudades como Pamplona, Bilbao, Vitoria-Gasteiz o Barcelona.

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