26 de Enero de 2010 a las 5:49 pm
No_edition.process
Fotografía cedida: Elisa Fernández Arteta y Alfredo Zubiaur Beguiristain
Las puertas abiertas y el visitante puede atisbar como se mueven, proyectan y se comunican, sin apenas palabras, Elisa Fernández Arteta y Alfredo Zubiaur Beguiristain. ¿Es un ensayo? ¿El descuido que deja un resquicio para contemplar como se prepara una obra? ¿Se puede pasar? ”No edition.process”
El público tiene acceso a la sala para sumergirse en el work in progress, en la creación del instante cuyo fin en si mismo es el proceso en si. “Nos interesa la improvisación, la performance e incluso la instalación. Mostrar la manera que trabajamos”, asegura Elisa Fernández. Tanto ella como Alfredo son dos artistas provenientes de campos tan diferentes como la escultura y la danza contemporánea. Y que buscan intersecciones en una colaboración que, en gran medida, transcurre en la distancia, apoyada por mails y largas conversaciones vía Skype.
Elisa vive habitualmente en Berlín, y está a punto de partir para Croacia, mientras que Alfredo está realizando sus estudios de postgrado en la Universidad del País Vasco. Pero a lo largo de tres semanas han sido artistas residentes en el Centro Huarte con su proyecto No edit process. “Buscamos replantear formatos artísticos y pensar en el arte más allá de como mero producto de consumo”, aseguran ambos.
Experimentando en las difusas y abiertas fronteras del performance art o el “site-specific”, intervención o la improvisación multidisciplinar parten del espacio arquitectónico como entorno a desarrollar. Así utilizan todos los elementos que allí se encuentran para capturarlos con videocámara y devolverlos al momento a este espacio mediante proyección, proponiendo subespacios fractarios mediante luz. Por eso, añade Elisa, “rompe con el concepto de la pieza de danza con su principio y fin y con un público sentado que observa”.
En “No edition.process” el espacio y tiempo “son entendidos de un modo dilatado para profundizar en el proceso creativo, estableciéndose así un diálogo con la tecnología e interactuando con ella de un modo analógico”. El visitante se adentra y penetra en la experiencia, experimenta y forma parte. “Yo lo llamo danza perceptual, pero se le puede llamar arte perceptual que genera sensaciones. No es un planteamiento conceptual al uso, basado en una idea racional. Lo que queremos es que las personas se vean envueltas en las imágenes y sonidos, las sientan”.
Por medio de cámaras y proyectores capturan “aquello que sucede” y lo proyectan, creando así diversas composiciones espaciales que permiten una visualización del cuerpo, el movimiento y la danza en un formato distinto al común. El sonido además, es generado a partir del movimiento del cuerpo y de las imágenes que hay en la sala. Precisamente uno de los aspectos que han incorporado en su estancia en el Centro Huarte es el sonoro. “Hemos encontrado la persona adecuada para trabajarlo, porque este en un proyecto en el que hace falta interactuar casi sin palabras. Debe haber una buena conexión. A partir de las imágenes capturadas ha generado sonido y nos ha gustado mucho la experiencia”.
El método de improvisación que utilizan les permite establecer “un estado de empatía entre nosotros, que se traduce en una fluidez de las decisiones tomadas y una auto construcción del proyecto”. Un banco, una silla, los cables de las cámaras, la suma de proyectores… son materiales que Alfredo Zubiaur convierte en plásticos. Además de con los elementos encontrados en las geografías de los espacios que exploran también experimentan con materiales que modifican la percepción de luz. Pueden ser espejos, superficies traslúcidas, proyecciones en las cristaleras…
Como aseguran los dos artistas: “Hasta este momento hemos experimentado con el movimiento corporal y su imagen, analizando una coreografía de danza contemporánea mediante la deconstrucción de todos los elementos que la constituyen. Ahora, mediante esta residencia, nos proponemos profundizar en ciertas vías de actuación surgidas durante el mismo proceso creativo. Integrar el sonido y aspectos plásticos o conceptuales de otros campos artísticos”.
